Sobre dientes naturales
Cuando las piezas pueden mantenerse, el plan puede combinar tratamiento periodontal, endodoncia cuando sea necesaria y restauraciones como incrustaciones, coronas, puentes o carillas según la estructura y la función.
Hay bocas que acumulan años de problemas sin resolver: dientes perdidos, piezas desgastadas, mordida alterada, prótesis que ya no funcionan. La rehabilitación oral completa es el tratamiento que lo aborda todo de forma coordinada, con un plan claro y un resultado que devuelve tanto la función como la estética.
Es un tratamiento integral que restaura todos los dientes de la boca, o la mayor parte de ellos, con el objetivo de recuperar la función masticatoria, el habla y la estética de forma coordinada. No es un tratamiento único: es la suma de varias especialidades odontológicas dentro de un plan previamente diseñado.
El punto de partida es siempre un diagnóstico exhaustivo. El estado de cada pieza, del hueso, de las encías y de la mordida determina qué puede conservarse, qué necesita restaurarse y qué alternativas son razonables.
Este tratamiento está pensado para pacientes que se encuentran en alguna de estas situaciones:
Si llevas tiempo aplazando tratamientos dentales y la situación se ha ido complicando, es el momento de hacer una valoración global.
Una rehabilitación completa no significa necesariamente extraer dientes y colocar implantes. Primero estudiamos qué piezas pueden conservarse con un pronóstico razonable y qué zonas necesitan otra solución.
Cuando las piezas pueden mantenerse, el plan puede combinar tratamiento periodontal, endodoncia cuando sea necesaria y restauraciones como incrustaciones, coronas, puentes o carillas según la estructura y la función.
Cuando faltan varios dientes o no pueden conservarse determinadas piezas, se estudian el hueso, los tejidos, la posición de los futuros dientes y el mantenimiento antes de definir la cirugía y la prótesis.
Muchos casos combinan ambos recorridos: se conservan los dientes con un pronóstico razonable y se utilizan implantes solo en las zonas en las que faltan piezas o no existe una alternativa adecuada.
TAC 3D, escáner intraoral, fotografías clínicas, análisis de la mordida y revisión de cada pieza. Es la fase más importante del tratamiento: sin un diagnóstico completo no puede diseñarse un buen plan.
Con toda la información, diseñamos el plan fase a fase. Te explicamos qué hay que hacer, en qué orden, cuánto tiempo llevará cada etapa y cuánto costará todo. Sin sorpresas.
Antes de restaurar, saneamos. Extracciones de piezas que no pueden salvarse, tratamiento periodontal si hay enfermedad de encías, endodoncias necesarias y cualquier procedimiento previo que el caso requiera.
Colocación de los implantes y, si es necesario, regeneración ósea previa o simultánea. Durante el periodo de osteointegración planificamos una solución provisional siempre que las condiciones clínicas lo permitan. La opción y el momento de colocación dependen de la situación de cada paciente.
Fabricación y colocación de las restauraciones definitivas: coronas, puentes o prótesis sobre implantes. Se prueban antes de cementarlas o atornillarlas definitivamente para verificar estética, ajuste y mordida.
Comprobamos que la mordida es correcta en todas las posiciones y que el resultado estético es el esperado. Hacemos los ajustes finales necesarios antes de dar el tratamiento por completado.
Una rehabilitación oral bien hecha dura muchos años, pero necesita revisiones periódicas para detectar cualquier problema a tiempo. Te diseñamos un plan de mantenimiento personalizado para proteger la inversión realizada.
No hay dos rehabilitaciones iguales. El plan se diseña siempre a medida del paciente. Dependiendo del caso, puede incluir uno o varios de los siguientes:
Pueden formar parte de la rehabilitación cuando faltan dientes o alguna pieza no puede conservarse. Su posición se planifica en relación con la futura prótesis, el hueso disponible, los tejidos blandos, la higiene y la mordida. El número de implantes y el tipo de restauración dependen de cada caso.
Cuando el diente natural está demasiado deteriorado para un empaste pero aún puede conservarse, se protege con una corona a medida. Si hay piezas ausentes entre dientes sanos, un puente puede ser una alternativa al implante en determinados casos.
Son prótesis que se atornillan o cementan sobre los implantes ya osteointegrados. Pueden ser coronas individuales, puentes de varios dientes o prótesis completas de arcada. Dependiendo del grado de pérdida ósea, se planifica el tipo de prótesis más adecuado: metal-cerámica, zirconio o prótesis híbrida.
Si existe enfermedad periodontal activa, se trata y se reevalúa antes de continuar. La estabilidad de las encías y un programa de mantenimiento adecuado son importantes para el pronóstico de la rehabilitación.
Los dientes con afectación pulpar que mantienen un pronóstico restaurador razonable pueden necesitar endodoncia antes de restaurarlos. La decisión de conservar una pieza se basa en su estado periodontal, estructural, endodóntico y funcional.
En dientes que pueden conservarse, las carillas o el blanqueamiento pueden formar parte del plan estético cuando están indicados. El color, la forma y las restauraciones existentes se coordinan antes de finalizar el tratamiento.
Depende de la complejidad del caso. Un tratamiento sencillo puede completarse en pocos meses. Los casos que incluyen implantes, regeneración ósea y múltiples especialidades pueden extenderse entre 12 y 24 meses. En la consulta de diagnóstico te damos una estimación realista.
Planificamos una solución provisional durante las distintas fases siempre que las condiciones clínicas lo permitan. La planificación concreta depende del estado de los dientes, del tipo de rehabilitación y de los procedimientos necesarios.
Los procedimientos se realizan con anestesia local. Puede haber molestias postoperatorias los días después de cada intervención, que se controlan bien con analgésicos. No es un proceso doloroso en el sentido estricto.
Con buen mantenimiento y revisiones periódicas, los resultados pueden durar décadas. Los implantes tienen tasas de supervivencia a largo plazo muy elevadas. Las coronas de zirconio son extremadamente resistentes. Nada es eterno, pero bien hecho dura mucho.
Se conservan siempre que sea posible. La filosofía de CHC es conservadora: no se extrae ni se toca lo que puede mantenerse. Las restauraciones se integran con los dientes naturales que queden.
Sí. Dado que la rehabilitación oral completa es una inversión importante, ofrecemos financiación en cuotas mensuales cómodas.